Terminamos por fin el 2009.
Ya no recuerdo cuantas veces rogé por que terminara.
Ahora volteo hacia atrás y logro ver el camino de enseñanzas que acabo de cruzar, y no me arrepiento. A veces las cosas las hacemos para ver si hay respuesta de esas acciones, en ocasiones las hay pero no siempre. Estoy sumamente convencida de que esas respuestas o reacciones, son totalmente necesarias e insustituibles por silencio, para darse cuenta de que algo vale verdaderamente la pena.
Cuando de verdad quieras decir algo, no guardes silencio y dilo.
Suena trillado pero.. ¿que tal si después ya no lo puedes hacer?
No creo nada de lo que dicen las personas que aseguran que son las mismas de antes... que las personas no cambian.
La vida cambia y las personas también. Cambian y se transforman, las dos cosas. En eso consiste el crecer y el madurar.
Bienvenido el 2010 con sus alegrías, tristezas, retos y éxitos.
viernes, enero 01, 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario