Cuando se trata de hablar acerca de algo que viene desde el interior
no existe tal disposición en los demás para escuchar.
Y a veces, por más aburrido que se escuche,
se necesitan pláticas filosóficas.
Es que es muy simple, los humanos traicionamos a los demás y a nosotros mismos.
Sabemos que hay cosas en nosotros que fallan y que hacen que las cosas no resulten como deseamos y aún así no se hace nada al respecto.
Odio el
victimismo, y no es que jamás haya tomado ese papel,
pero si he cambiado mi manera de ver las cosas.
Estoy convencida de que la gente ve sólo lo que quiere ver,
y la gente es terca y se encasilla.
¿En que momento se decide dejar de ser responsable por las propias acciones?Claro, es muy fácil hacerse la víctima y depositar nuestra responsabilidad en los demás.
Si una relación de cualquier tipo (laboral, amistosa, de pareja..) anda mal y no se revisa, nunca funcionará. Con revisar no me refiero a hablar con la otra persona, eso viene después, me refiero a
revisar uno mismo que es lo que pasa y en que se está fallando.
No sirve de nada, por ejemplo, en una relación de pareja, una separación y después una reconcialiación si una de las partes no ha revisado nada, de antemano se puede saber que
no funcionará.Se lee fácil pero realmente no lo es, el nivel de madurez debe ser alto,
porque admitámoslo, pocos son los que aceptan sus errores
y toman las riendas de la situación.
Muchos son los que prefieren voltear hacía otro lado
en vez de atender los focos rojos que se van prendiendo.
No eres lo que eres por culpa de terceros.
Tú eres lo que eres porque así lo quieres.