Nada mas esto, me vuelco, me abro entera, me entrego...
Mañana ya no sabre de mi porque se muere uno, a veces,
cuando se pierde la intimidad del canto y la ternura - de repente -.
Te das cuenta, entonces, por milésima vezque estas solo
más que siempre: como antes de nacer...
--viviane nathan, del libro "ansiedades de mujer con el rostro a la intemperie", 1985--
sábado, noviembre 26, 2005
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